sevilla report | A las seis de la tarde, con el calor cayendo a plomo sobre el pavimento grisáceo de las setas y con apenas sombras bajo las que refugiarse, se celebró ayer la charla debate sobre economía organizada dentro de los actos del primer aniversario del Movimiento 15M. Los ponentes: Juan Torres López, Carlos Martínez, Lina Gálvez y Juan Moreno Yagüe.

Lo que comenzó siendo una charla entre amigos concluyó con un auditorio estoico formado por más de doscientas personas, entre ellas muchos transeúntes que detenían su paseo, escuchaban y buscaban una sombra desde la que atender a las cuestiones que allí estaban planteándose.

Con un equipo de megafonía básico y prestado, la gente se agolpaba sentada en el suelo ante la mesa precaria y sin adornos, presidida por una de las pancartas que se pasearon durante la manifestación del sábado, desde donde los ponentes lanzaban sus propuestas. Un miembro del 15M retransmitía el evento por streaming con una pequeña cámara de vídeo y una chica asperjaba agua sobre la gente con un pequeño pulverizador de plástico.

El turno de intervenciones lo abrió Juan Torres López, que afirmó que España es uno de los países que menos dinero dedica al gasto social y que la deuda no es resultado del exceso de gasto. Según el profesor, España ha pagado 122.000 millones de euros sólo en pagar deuda durante esta crisis y las políticas de austeridad que se están aplicando no han sacado nunca a ningún país de la crisis. Es una mentira más que interesada. “Sólo conseguirán empeorar la situación”, sostuvo.

Torres defendió que el concepto de austeridad por sí solo es una mentira y que no hay ninguna economía que pueda funcionar sin financiación, por eso condenó que “la banca se haya llevado el dinero a la especulación” y defendió la necesidad de contar con unas finanzas descentralizadas y éticas, “cercanas a la gente” porque “el corazón de la vida económica somos las personas”. En este punto, el generador que alimentaba al equipo de megafonía se paró por falta de combustible y la voz del profesor se perdió. Los asistentes lo aprovecharon para propinarle una sonora ovación, tras haber atendido en un silencio sepulcral a todas sus palabras.

Cuando recuperó la amplificación del equipo, Juan Torres lanzó una pregunta a bote pronto a quienes le escuchaban: “¿Dónde está la necesidad de más cemento si en España sobran 4 millones de viviendas?”. Y entonces sacó a relucir al activista brillante que lleva dentro: “no nos quedemos en las plazas, tenemos que ir puerta por puerta contando a la gente lo que ocurre”, arengó antes de concluir. “Sí, yo soy antisistema y no me pienso rendir”. Fue entonces cuando los aplausos pusieron punto y final a su intervención.

Le siguió Carlos Martínez, que enfatizó sobre la nueva dictadura que nos atenaza: los poderes financieros, los bancos y los banqueros. Dijo que hay que volver a hablar de ricos y pobres, porque de nuevo es una verdad como un templo y aseguró que han logrado ponernos a todos en contra de las cajas de ahorro “por puro interés de unos cuantos”, porque la banca tenía que cargarse las cajas de ahorros “para facilitar la concentración del capital en unos cuantos bancos”.

Martínez, que afirmó que todos los grandes bancos españoles tienen sucursales en los paraísos fiscales, argumentó que “si permitimos que el PP siga cuatro años más acabaremos en la miseria” y que por ello “el pueblo tiene derecho a echar al tirano”. “Hace tres años Venezuela nacionalizó el Banco de Santander y ahora está dando beneficios por una buena gestión”, afirmó al concluir su intervención.

Juan Moreno Yagüe, de constante actualidad por su ya famosa Operación Euribor, empezó su intervención diciendo que, a este paso, pronto nos vamos a convertir en una “nación en pago”, haciendo alusión al problema de las hipotecas. Explicó con detalle en qué consiste esa cada vez más popular operación que pretende llevar a los bancos ante los tribunales porque afirman que el Euribor no es un referente válido para determinar los intereses de las hipotecas.

Moreno afirmó que “la potestad de dictar los intereses la tiene la Asociación Bancaria Europea, una entidad privada” y que ellos se dieron cuenta que faltaban datos de cruces de operaciones entre bancos -españoles y extranjeros-, “que son los que determinan el euribor”. “Ni el Banco de España, ni el BCE, ni la Asociación Bancaria Europea tenían los datos de cruces de operaciones” afirmó.

“En la A.B.E. nos dijeron que no eran necesarios, que todo se basaba en una encuesta. Y la agencia que hace la encuesta no responde”, continuó antes de decir que acudir a la justicia “siempre es un problema”. Explicó la idea de que diferentes abogados colaboren para demandar en conjunto a la banca, porque “queremos que los bancos pongan encima de la mesa las condiciones de los préstamos y, si no lo hacen, que el juez decrete interés cero para dichos préstamos”.

También denunció el timo de nacionalizar las cajas, “que son fundaciones semipúblicas creadas por las diputaciones” y argumentó que el mayor afectado por las participaciones preferentes es el Estado a través del Banco Financiero y del Ahorro. “Las preferentes son títulos políticos –dijo- puedes ser accionista y tener derecho a dividendos, que es lo que te venden, pero no tienes voto en la empresa”. “Vamos a intentar llevar a cabo una iniciativa para decirle a los bancos que si yo tengo 900 millones de participaciones preferentes y el banco 500 millones de capital, entonces el banco es mío”, finalizó.

Por último, le llegó el turno a Lina Gálvez, en una ponencia sobre la igualdad de género en el trabajo, que aprovechó para denunciar la situación de las mujeres trabajadoras no sólo en época de crisis, también en las de bonanza. “Las mujeres tienen condiciones de trabajo más precarias, un sueldo menor y menos posesión de las fuentes de riqueza, como la tierra”, comenzó diciendo, y de ahí pasó a identificar los tres aspectos más significativos que hacen que la crisis haga retroceder los logros en igualdad: “de las crisis se suele salir intensificando el trabajo de la mujer, dando prioridad a los hombres al conceder empleos y apostando menos por las políticas de igualdad”.

En su opinión, el primero de estos factores es el de más importancia. De hecho, apuntó, “en una encuesta que hicimos, todas las mujeres tenían problemas de conciliación laboral, mientras que entre los hombres sólo tenían esos problemas los que tenían a la mujer trabajando”. Sin embargo, quiso insistir Gálvez, “las mujeres que más problemas de conciliación tienen son las que tienen los maridos en paro”, de lo que, dijo, se deduce que “no se están correspondiendo las tareas familiares” entre cónyuges.

Lina también habló de los recortes sociales que se están efectuando en España y Europa. Según ella, “la mayoría de las familias van a asumir los trabajos, responsabilidades y gastos sociales que el Estado debería dar pero ya no va a dar”, y para explicar esto habló del postoperatorio, que “se suele hacer en el hospital pero ahora se harán en casa del paciente, de modo que las mujeres se cargarán con más trabajo doméstico.

Entre las reivindicaciones que lanzó Lina Gálvez destacaron la de que el trabajo no remunerado sea considerado trabajo, no sólo porque “si a las mujeres se las carga con trabajo no remunerado se reduce su empleabilidad”, sino porque “sólo así podremos avanzar en la igualdad”. Además, cabe traer el postulado que lanzó antes del cierre, y que pertenece al antiguo ideario feminista: “tenemos que poner a las personas en el centro de la economía”.

A esa hora, cerca de las nueve de la noche, el calor seguía sin amainar, y alguno, ante una de las fotos del público asistente a la charla que habíamos colgado en nuestro twitter, se mofó diciendo que “el 15M pierde fuelle”. Pero como también dijimos por twitter…